estoy podrido por dentro, es más acá adentro hay un desierto,
que hay de cierto en que ya no siento se seco el verde vergel,
a un 98 %, y lo siento, me disculpo, a todos los que dañe y rompí
ya no hay mas nada que tomar de mi de mi vacío y basto universo
me despoje ya solo hay ausencia, en la carencia, esperando
que liberen a la ciencia, quemo mi conciencia ya mas nada queda,
ya no creo ni en la creencia, pero por que apagarse antes que
mueran las carnes en fragancia, caigo en el oscuro vacío ingrávido
frio del corazón humano con flagrancia de haber vivido sin gracia,
y por desgracia con desagravio, me atormentan cuando ando escobio
cabizbajo caminando sin apuro por polvorientos atajos,
adornados de colgajos y legajos de estropajos en los espantapájaros
del sector de tanto sentir dolor, me alivie sin analgésico murió el nervio
ya no necesita anestésico yo lisérgico pero ahora solo quiero arsénico
este sin duda es el zenit y claramente no estoy preparado para lo que sentí,
quiero creer que no fui sínico quizás un poco sádico hoy con rigor clínico
muchos sueñan con escapar por una puerta desde el onírico,
aun que impráctico quiero hacerlo sintiéndome un tubérculo de lirio lirico,
que aunque me entierren nacerá una flor en la tierra que refleje el flagelo y lo
transmute en belleza que con anhelo habite como en mi ultima morada.
en una ultima grieta